El mandala realizado con tonos marrones y morado, representa el equilibrio entre la tierra y el espíritu.
El marrón simboliza la estabilidad, la seguridad y la conexión con la naturaleza. El morado simboliza la intuición, la sabiduría y la espiritualidad. Juntos, crean una armonía perfecta que nos invitan a buscar el equilibrio en la vida y la paz interior.
Este mandala es una obra de arte que nos inspira a vivir con plenitud y serenidad.















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